ELABORACION
COMO LOS HACEMOS
Sin colorantes artificiales (solo hierbas y semillas)
Sin conservantes (sin parabens ni propylene glycol)
Sin perfumes (solo aceites esenciales puros)
Sin testear en animales
Utilizamos en nuestros jabones ingredientes naturales y orgánicos. Una cuidadosa combinación de aceites vegetales, hierbas orgánicas y aceites esenciales.
Aceite de oliva virgen extra provenientes de olivares orgánicos para una profunda humectación, un poco de aceite de coco para lograr una buena espuma y una pequeña cantidad de aceite de palma para darle dureza y una larga vida útil al jabón. Como nutrientes algunas variedades llevan aceite de jojoba, de ricino, de rosa mosqueta, manteca de cacao, cera de abejas y miel. Consideramos que la cera y la miel no son derivados de animales, como algunos creen, sino que son maravillosamente elaborados por ellos.
Los jabones Rehue están elaborados a mano usando el antiguo y tradicional “proceso en frío”. Este método en frío permite mantener todas las propiedades y vitaminas de los aceites y principalmente conservar su glicerina natural. La glicerina es un buen emoliente ya que atrae la humedad del ambiente ayudando a que ésta permanezca en la piel.
No contienen sebo o grasa animal como los jabones industriales. El sebo que es altamente saturado, obstruye los poros y el sistema respiratorio de la piel, causando también eczemas en personas de piel sensible. Los agregados químicos y perfumes producen a menudo reacciones alérgicas e irritaciones.
Al final del proceso de elaboración se le incorporan cereales, semillas, aceites esenciales puros y naturales y plantas medicinales, estas últimas provenientes, en su mayoría, de cultivos orgánicos propios. Son incorporadas en infusión con agua de lluvia, en maceraciones solares/lunares y trituradas e incorporadas en su estado natural, que le dan al jabón color y textura, además de las propiedades medicinales. El agregado de hierbas curativas incrementa el poder de calmar, limpiar y proteger nuestra piel y los órganos del cuerpo que ella recubre de una manera más sana.
Al elegir cualquier producto cosmético o medicinal, no olvidemos que lo que va sobre nuestra piel, va también dentro de nuestro cuerpo.
Nuestros jabones tienen un período de curación y estacionamiento aireado de 30 a 45 días, que le otorgan dureza, un ph balanceado y una exclusiva suavidad.
Llevamos a cabo este proceso con fórmulas investigadas, probadas y perfeccionadas cuidadosamente durante años, en pequeños lotes de manera de poder realizar un control de calidad responsable. La cantidad no es nuestro objetivo.
Cada jabón luego es cortado, pulido y empaquetado a mano.
Cada jabón es único.